De la noche nos quedo la escarcha,
Un poco de hielo sobre nuestros cuerpos muertos
Que al primer contacto con el alba
En perlas se tornan, juguetonas gotas de rocío
El Sol se posa en lo alto, la hora sin sombras
Sobre nosotros ya no hay rocío, ya no hay escarcha
La brisa mece las hojas...
Trayendo consigo el aroma de las cerezas rojas...
Un poco más fuerte y algunas hojas se desprenden del ramal,
Caen sobre mis manos, alguna cayó sobre tu rostro...
Hace ya algunas horas que estamos sobre la hierba,
Con las manos unidas... frente a frente estos rostros
Que jamás volverán a esbozar movimiento alguno...
Tu abdomen herido, en mi mano la daga...
Y mi vida se fue con la tuya...
Estos cuerpos abandonados a su suerte
Talvez no resistan al inclemente clima...
Y sin contrariedad alguna...
El paso devorador del tiempo los convertirá en ceniza...
Pero lo que si es cosa segura
Es que en las cerezas...
Brotarán espinas...
Un poco de hielo sobre nuestros cuerpos muertos
Que al primer contacto con el alba
En perlas se tornan, juguetonas gotas de rocío
El Sol se posa en lo alto, la hora sin sombras
Sobre nosotros ya no hay rocío, ya no hay escarcha
La brisa mece las hojas...
Trayendo consigo el aroma de las cerezas rojas...
Un poco más fuerte y algunas hojas se desprenden del ramal,
Caen sobre mis manos, alguna cayó sobre tu rostro...
Hace ya algunas horas que estamos sobre la hierba,
Con las manos unidas... frente a frente estos rostros
Que jamás volverán a esbozar movimiento alguno...
Tu abdomen herido, en mi mano la daga...
Y mi vida se fue con la tuya...
Estos cuerpos abandonados a su suerte
Talvez no resistan al inclemente clima...
Y sin contrariedad alguna...
El paso devorador del tiempo los convertirá en ceniza...
Pero lo que si es cosa segura
Es que en las cerezas...
Brotarán espinas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
COMENTA QUE