Hacia poco tiempo que acaba de amanecer,
El sol salió como siempre altivo y orgulloso
Mientras la luna se escondía recelosa del brillante fulgor de su eterno amante
Las lagrimas cristalinas... llanto ancestral del cielo
Resbalaban juguetonas de las hojas de los árboles y se filtraban sonrientes entre la maleza y la tierra del valle...
Un pequeño as de luz se asomo por la ventana
Con una inocencia enternecedora se poso sobre mis ojos
Cerrados después de una larga noche...
Su insistente calor me hizo despertar
Mire a mi alrededor y me encontré entre las paredes blancas de tu alma...
Por de entre las cobijas deslice mis manos
Tomándote de los hombros te aferré a mi pecho
Besándote al salir de mis sueños me adentro a la realidad...
No hay caballos blancos en la colina
Tampoco veremos las estrellas tan brillantes como ayer
El mundo no parece ir bien
Pero al menos tu mano sobre la mía
Es lo que nos queda por descubrir...
El sol salió como siempre altivo y orgulloso
Mientras la luna se escondía recelosa del brillante fulgor de su eterno amante
Las lagrimas cristalinas... llanto ancestral del cielo
Resbalaban juguetonas de las hojas de los árboles y se filtraban sonrientes entre la maleza y la tierra del valle...
Un pequeño as de luz se asomo por la ventana
Con una inocencia enternecedora se poso sobre mis ojos
Cerrados después de una larga noche...
Su insistente calor me hizo despertar
Mire a mi alrededor y me encontré entre las paredes blancas de tu alma...
Por de entre las cobijas deslice mis manos
Tomándote de los hombros te aferré a mi pecho
Besándote al salir de mis sueños me adentro a la realidad...
No hay caballos blancos en la colina
Tampoco veremos las estrellas tan brillantes como ayer
El mundo no parece ir bien
Pero al menos tu mano sobre la mía
Es lo que nos queda por descubrir...
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