Una a una fueron cayendo
Desde el vacío impalpable de su ser
Hasta el abrazo efímero quebrantado
Por el afilado silencio de mi alma
Surcando el abismo de mis emociones
Perdiendo sueños e ilusiones
Dejando de la lado todas las restricciones
Tal como un día fue los demás lo serán
La continuidad de la vida jamás podrá cambiar
Cual río que corre desde lo alto de las montañas
Al igual que las gotas de lluvia que desde las puertas del cielo
Caen sin poder evitarlo estrepitosamente al suelo…
Sin mas que perder y con un largo viaje por recorrer
Se deslizaron por mis ojos las mortales lágrimas
Sin pena ni gloria empaparon aquel rostro
Cada una dejo una estela húmeda sobre mi piel
Cada una se convertirá en una cicatriz en el lienzo de mi vida
Y cada cicatriz llamara al doliente recuerdo de algún sueño destrozado...
Abruptamente los días irán pasando
Las copas se irán llenado
Y los recuerdos del ayer
Irán tomando su lugar en el frío baúl
Sobre el cual reposa mi corazón
De vuelta habrá que ponerlo en su lugar
Y de una vez vestirle de caballero
Y armarle con el frío invernal de la ahogada pasión
Y con el filo infernal de la ira y el dolor
Que por dentro son la llama motriz de este juego que años atrás comenzó.
Y a fin de cuentas acostumbrar a estos vidriosos ojos
A no verte jamás...
Porque a pesar de todo lo que escuche
A pesar de todo lo que de tu boca escapo
Solo algunas palabras saltan a mi mente
Como un zarpazo impotente
“No regresare”...
A sabiendas que no están dichas
A sabiendas que el equivocarme sea una redención
Esperando que esté en un error
Esperando...
Esperando...
Esperando...
Desde el vacío impalpable de su ser
Hasta el abrazo efímero quebrantado
Por el afilado silencio de mi alma
Surcando el abismo de mis emociones
Perdiendo sueños e ilusiones
Dejando de la lado todas las restricciones
Tal como un día fue los demás lo serán
La continuidad de la vida jamás podrá cambiar
Cual río que corre desde lo alto de las montañas
Al igual que las gotas de lluvia que desde las puertas del cielo
Caen sin poder evitarlo estrepitosamente al suelo…
Sin mas que perder y con un largo viaje por recorrer
Se deslizaron por mis ojos las mortales lágrimas
Sin pena ni gloria empaparon aquel rostro
Cada una dejo una estela húmeda sobre mi piel
Cada una se convertirá en una cicatriz en el lienzo de mi vida
Y cada cicatriz llamara al doliente recuerdo de algún sueño destrozado...
Abruptamente los días irán pasando
Las copas se irán llenado
Y los recuerdos del ayer
Irán tomando su lugar en el frío baúl
Sobre el cual reposa mi corazón
De vuelta habrá que ponerlo en su lugar
Y de una vez vestirle de caballero
Y armarle con el frío invernal de la ahogada pasión
Y con el filo infernal de la ira y el dolor
Que por dentro son la llama motriz de este juego que años atrás comenzó.
Y a fin de cuentas acostumbrar a estos vidriosos ojos
A no verte jamás...
Porque a pesar de todo lo que escuche
A pesar de todo lo que de tu boca escapo
Solo algunas palabras saltan a mi mente
Como un zarpazo impotente
“No regresare”...
A sabiendas que no están dichas
A sabiendas que el equivocarme sea una redención
Esperando que esté en un error
Esperando...
Esperando...
Esperando...
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