20091012
¡Mírame a los ojos
qué no flaquee tu mirada,
sonten mi mirada con la tuya,
ten la misma entereza para enfrentarme
que cuando de tu boca
hablando con dulzura
mentiras fue lo que emitiste!
¡No bajes la mirada,
levanta la cabeza,
ambos sabemos
que la postura de derrota
a ti no te queda!
Agrias son tus lágrimas falsas,
insulsas tus sórdidas palabras,
¡Márchate por aquella puerta y déjame en paz!
-No puedo
¿A qué te refieres con “no puedo”?
-No me iré
¡Qué te largues!
-No puedo largarme,
jamás me iré,
algún día tendrás que afrontar de cara al mundo,
mientras mi pequeño niño
toca el frío cristal que nos separa
yo tú reflejo, secaré siempre tu llanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
COMENTA QUE