AV. FCO. I. MADERO ESQ. ISABELA CATÓLICA

AV. FCO. I. MADERO ESQ. ISABELA CATÓLICA
PB MIX UP. 1ER 2DO PISO MUSEO DEL ESTANQUILLO

NUBES

NUBES
UN DÍA NUBLADO EN CU. FAC. DE DERECHO

20100612

Mariposa de Alas Blancas

Una mariposa de alas blancas ronda mi cabeza,

aletea entre mis oídos, se posa en mis amarillentos ojos

y excreta cosas felices en mi boca.


Han pasado ya varios días desde que Martina la mariposa me sigue,

mientras charlo con la oscuridad nocturna sobrevuela la entrada al infierno

cubriendo la tierra con su sombra fantasmal,


sólo duerme un poco de día, carcome mi mente y bebe de mis lágrimas,

prácticamente mi decadencia la mantiene viva,

alegre, radiante, sus alas brillan centellantes al aletear…


Martina, querida mía ¿por qué aún no te vas?

Es de frágil fragancia el perfume de las flores en las que retozas,

Ni los alcatraces blancos igualan tu color puro cual marfil

Martina, pequeña niña ¿por qué decidiste posarte en mi hombro?

A lo lejos de éste grisáceo valle existen tierras verdes, montañas azules,

cielos estrellados, nubes naranjas y sirenas bellas

Martina ¿por qué estás aquí?


Martina nada me dice, nada refleja su rostro sereno,

sólo aletea, vuela un poco, se cambia de hombro, a veces toca mi mano

con una caricia suave, tierna, cariñosa, y me sonríe

para alejarse sigilosa y descansar sobre algún rayito de sol.


Los vientos del norte trajeron consigo una enorme nube negra

cargada con mil penas, incontables galones de culpa y amargura

que se vertieron como lluvia sobre nuestras cabezas,

tomé a Martina entre mis manos y la protegí de aquella lluvia acida,

espesa, parecía no ser agua sino sosa caustica, quemó un poco mi piel

y alguna gota hirviente hirió mi alma, pero no a mi Martina.


Ceso la tempestad, había algunas casas destruidas,

montones de sueños húmedos y rotos yacían sobre la tierra aún mojada

y Martina les miro triste y tal tristeza me inquietó,

¿acaso esos sueños muertos algún día serían como Martina?

¿los sueños se convierten en bellas mariposas?

He oído decir que una mariposa blanca augura muerte

¿Acaso Martina ha predicho ya mi muerte?

Es ella, mi amiga, mi amante, mi niña ¿mi sueño convertido en realidad?

¿Sus alas traen consigo el abrupto reloj que ha de detener mi corazón?

Martina, ¡Martina, amor!, ¿tu te llevarás mi vida entre tus delicadas patitas?

¿Arrancaras a éste ser miserable y deplorable de una vida sin razón?

Martina… ¿Martina? ¡¡Martina!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

COMENTA QUE