Hoy rezo por todos mis demonios una larga oración,
que encuentren paz en la decadencia de mis palabras,
sustento en la sangre derramada de mi eterno corazón
y un aliento de vida en mi más profundo suspiro de muerte.
Han ganado crueles y sonrientes el brillo en mi mirada
sus garras afiladas rasgaron la carne de mis recuerdos
y sobre mi pecho hondo se vertió líquido el destino.
Ayer mi cuerpo recostado sobre la última banca de piedra
emanaba ese olor repentino y penetrante a prostitución,
semen, mierda, sudor, vómito y flagelación,
ese olor que mi alma destrozada acuñara en noches de soledad,
días de conmiseración y viajes al arrabal.
Mi madre llorosa me ha ungido con su última menstruación,
iracundo mi padre destrozo un poco mi cuerpo muerto
mientras mis falsos amores ven bajar el féretro con rumbo a la nada.
Los observo desde el cielo… mi alma vuela ingrávida y dolida,
rota y más rota, negra y enmohecida…
vencida y a medio devorar…
Hoy rezo una larga oración para todos mis demonios…
Adiós… Hipócritas… Perdón…
No hay comentarios:
Publicar un comentario
COMENTA QUE